La tarde

En la tarde de invierno

el sol entra en mi cuarto,

dejando en las paredes

resplandecientes cuadros.

Hay en los chicos un run-run, y

un no se qué, alegre desenfadado,

mientras la tarde adormecida,

camina lentamente hacia el ocaso.

Se va el sol lentamente…

cambiando lentamente el decorado.

Se va como otras tardes,

cayendo hacia el vacío tramontano.

Lento se ve avanzar por su camino,

por su largo camino milenario.

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