Pobrecillos mis versos

Rotos, tachados, solos,…

¡Pobrecillos mis versos!

Sin nadie que los lea,

perdidos como un eco.

Tan pobres como un pájaro,

tan solos como un muerto.

A veces, al mirarlos,

viene a mi pensamiento

algún hecho olvidado,

un perdido recuerdo.

Acaricio el papel

como a sagrado objeto,

y en mi desierto cuarto

con ellos yo me encierro.

Al volver a mirarlos,

cuando vuelvo a leerlos,

siento que entre sus líneas

junto a las tachaduras,

en un renglón desierto,

quedó parte de mí.

Y de mi yo perdido,

encuentro trozos dentro.

Anuncios