Una tarde cualquiera de un domingo

He salido esta tarde

por el camino viejo,

dejando la tertulia

del casino mugriento.

Sin nada que pensar,

acaso un poco triste,

un poco macilento.

Es domingo, en el campo hay,

un marcado silencio.

El Sol, va ya hacia abajo,

acercándose al cerro.

Por los desnudos árboles,

algunos pajarillos,

revolotean inquietos.

Mas arriba, en el cerro,

las voces de los chicos

emulan a guerreros.

Y  por la carretera…

un coche que la cruza…

un  labrador…  un perro.

Y vuelto,  ya de espaldas,

he mirado hacia el pueblo,

como siempre, en su sitio.

Eternamente quieto.

Entre grises tejados,

se alzan las higueras

de ramos esqueléticos.

La iglesia, el campanario,

el viejo cementerio.

Una tarde cualquiera de un domingo.

¡Un domingo cualquiera del invierno.!

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