Prólogo para un lector lejano en el tiempo

Si a ti, lector amigo,

te llegan estos versos,

de descuidada métrica,

sin rima, casi sueltos,

roídos de ratones

y amarillos del tiempo,

tendrás de mí noticia

cuando ya no sea nada,

ni siquiera recuerdo.

Míralos pobres

como las zarzas,

como el camino,

como el ciprés,

como el invierno.

Pero mira, lector,

crucé por mi camino,

mediado ya lo llevo.

Jalones de mi vida,

que queden estos versos.

Y con la que me queda,

puede que no la gaste

que me la lleve dentro.

Ya, que a mitad, me encuentro,

pobre, cansado, triste,

herido, solo,

dolorido… viejo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s