Tristeza

¿De dónde vienes tristeza?

Dime tú, ¿por dónde entraste?

Pero… quédate conmigo,

que tengo ganas de hablarte.

Estaba solo en mi cuarto

y por mi ventana entraste.

¿O fue el piar del canario

del que preso oigo su canto,

o las voces de los chicos

que tratan de acomodarse

a las reglas de sus juegos

en esta aburrida tarde,

los que hasta aquí te trajeron?

¿Fueron las hojas caídas

de estos desnudos árboles

que movidas por el viento

oigo caer y marcharse?

Quizá el sol del invierno

viajó contigo esta tarde

y te dejó junto a mí

para que me acompañases.

Pero,.. quédate conmigo.

No, por favor, no te marches,

que  tengo que hablar contigo,

cosas tengo que contarte.

Deja un comentario