Para poder celebrar
con solemne orquestación
la fiesta o celebración
de su feliz nacimiento,
fue y reunió en un salón
de su viejo caserón,
a todo el Ayuntamiento.
La fiesta fue la ocasión
para esta gran reunión,
que por propia información
tuvo una gran duración.
Hubo mitin o sermón
de un concejal ilustrado,
y hubo entre queso y jamón,
pan moreno y salchichón,
vino y gran animación.
Y me atrevería a afirmar,
que en tanta solemnidad,
no se pudo descartar,
una broma ocasional,
ajena o coyuntural,
que fuera a relacionar
la alegría y lo tomado,
e hiciera subir el grado
de lo que allí se trató.
Ya que tan tarde acabó,
algo pues aconteció.
Algo pues quedó olvidado,
algo que mi información,
fielmente no reflejó,
y que me deja mosqueado,
con lo que allí sucedió.